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jueves, 23 de abril de 2015

Quando o berimbau me chamou

No cabe duda que nunca es tarde para empezar nada. A lo largo de mi vida he comenzado y dejado de hacer… el baloncesto, la pintura, el teatro, el ajedrez, la arquitectura, todos pasaron por algún momento de mi vida y de cierta manera todos continúan presentes. La constancia y la motivación en ocasiones son difíciles de mantener, o las circunstancias personales cambian y nos llevan hacia otros intereses. En cualquier caso, todas estas actividades me han dejado mucho y han contribuido a ser quién soy.

Hace poco más de dos años, dando un paseo por la playa me llamó la atención unos chicos que practicaban una especie de arte marcial, ya los había visto en otras ocasiones en el parque de la Ciudadela, pero nunca me fijé tanto como ese día. Formaban una rueda y dos de ellos “luchaban” en el centro con una especie de danza al ritmo de la música que provenía de panderos y de un instrumento hecho a base de un palo de madera y una calabaza. Desprendían mucha energía. Yo me visualicé ahí en medio haciendo esos movimientos, pensé que si era feliz viéndolos, sería más feliz haciéndolos…frase textual…

Capoeira
Felina
Sinceramente no sabía lo que era todo eso, salvo ver a mis hermanos practicar karate de pequeños, poco o nada conocía sobre artes marciales. Después de aquel día de la playa investigué y descubrí que se trataba de Capoeira, un arte marcial brasileño que tiene su origen en los esclavos africanos; engloba danza, música, expresión corporal. El palo de madera con la calabaza se llama berimbau, es el instrumento principal de la Capoeira, el que comanda la roda, marca el ritmo y el estilo de juego.

Decidí intentarlo y apuntarme a practicar Capoeira, hacía tiempo que no sentía motivación por algo, y aunque los movimientos me parecían difíciles y era consciente de que empezaría a una mediana edad, quise probar. Fue una muy buena decisión, cada movimiento es un reto y una demostración del control y la armonía que se puede tener del cuerpo, romper con ciertas barreras mentales y darte cuenta de que se puede conseguir, hay que tener paciencia e ir poco a poco con esfuerzo y tenacidad.

Ahora pertenezco al grupo Iandê de Capoeira, tengo la primera cuerda la cual indica un nivel de alumno iniciante, pero es posible que este año, Nene, el profesor con el que entreno, me otorgue la segunda cuerda…

Me alegro de haber atendido a chamada do berimbau, a roda começa quando ele chama, quando ele me chama eu vou jogar.
  

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